jueves, 17 de mayo de 2012

BriSa

Como la brisa vive una sonrisa.
No cualquier sonrisa vive como una brisa.
Se requiere tener son. Bailar ri. Respirar sa.
Olvidar quien se es y ser.

La brisa no es viento ni es marea.
Aparece y en segundos se desvanece.
Eriza la piel de algun transeúnte
Pasea suspiros y sopla rostros al andar.

La brisa regaló su memoria.
Dicen que fue en defensa propia.
Los olores los guardó.
Mezcla de esperanzas y pasión.

La brisa fuma cigarrillos de tanto en cuando.
Reconoce el sonido de una flor.
Resuelve acertijos y juega al amor.
Llora tal vez. Al igual que un pez.

La brisa se sofoca, se ahoga y renace otra vez.
Duerme a veces sin saber por qué.
Inventa caminos y le gusta tejer.
No tiene edades. No le importa tener.

La brisa hace y deshace.
Traspasa muros y cárceles.
No rinde cuentas a nadie.
Es sola y también amante.

La brisa está hecha de risa.
Es palabra, es vuelo, es tiza.
Su b que abraza, la suaviza y la escandaliza.
La disfraza, la mestiza, la poetiza.

Se requiere tener son. Bailar ri. Respirar sa.


J.




lunes, 30 de abril de 2012

La punta de tu nariz


Si te encuentras perdido, observa la punta de tu nariz.
Le dije.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
En los mares de tu barbilla flotan pequeñas islas.
Quizás no alcances a ellas con la mirada. 
Pero debes saber que existen.
Luego, decides si deseas renunciarlas o reivindicarlas.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Intenta saborear las montañas curvas de tus labios.
Rescatar en la sensación el frío de sus cordilleras.
Humedecerte hacia oriente entre ríos y celestes.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Abraza tus latitudes. Las mejillas son colores. Son alma.
Pinceles mestizos, blancos, pretos y mulatos. Una bendición.
Pasados presentes. Luchas y dolor. Pinturas de emancipación.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Respira profundamente pero cuida tus pulmones de humo y papel.
Conflictos aún no resueltos de entre fronteras. Así es. Mate o tereré.
Inhala amazonas y caldos de miel. 
Hojas de coca, aromas de café.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Casas monedas, minas, calicantos y canteras en la piel.
Infinitas son las riquezas que yacen la corteza de tu ser.
Venas abiertas, historias que tejer. No hay descanso, hay hacer.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Olerás añejos saqueos. Otros nuevos tal vez.
Frescura tierra donde las fragancias no mueren. Se recuperan.
Perfume de resistencia, esencia de milenarias creencias.


Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Mojarás tu hocico en aguas de río dulce.
Esconderás tus penas en la sal.
El apetito será una fiesta. Mandioca, arroz; trigo y cañaveral.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Estornuda ante cenizas. Pañuelos de madres. Eternas rebeldías.
Desaparecidos, exiliados, esclavos. Dictaduras y amnistías.
Ellas nos recuerdan lo que la memoria no olvida. América latina.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Percusiones libres tus pies danzarán. Carnavales tu rostro todo bailará.
Murgas montevideanas disfrazarán en canto la verdad de una pasión.
Mientras tanto, el bandoneón canta sus quenas en algún callejón.
.
Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.
Podrás percibir la belleza de quien observa al mundo. Del poeta.
Comprender la inspiración de tus maravillosas mujeres.
De Cecilia Meireles o de María Elena Walsh.
De Violeta Parra ó de las tantas otras que han guardado su voz.

Hallarás en aquél sur tu propio equilibrio.

No temas.
Acaso si tropezaras son infinitas las brújulas a inventar.
Es buscar dentro de ti lo que te ha traído hasta aquí.

Si te encuentras perdido, observa la punta de tu nariz.
No es una receta, es tan sólo tu raíz.

Le dije.
Ó pensé en decirlo alguna vez.
Lo dije.


J.

lunes, 23 de abril de 2012

Rumbos

Entre viñedos de uvas crecimos.
Nuestras épocas distintos tiempos nos han ofrecido.
Los días son noches, la luna no es sin el sol.
Lo viejo para unos, puede ser nuevo para otros.

Entre nubes rosáceas amanecimos.
Espacios incorpóreos desprovistos de geografías.
Las fronteras caen cual gota de rocío.
Una ventana se convierte en paraíso.

Entre zapatos miramos hacia lo alto.
El suelo siempre está allí abajo.
Las canciones llegan al oído de los barriletes.
El océano susurra a quienes son valientes.

Entre pinturas dibujamos atardeceres.
las manos juegan a ser pinceles.
Los sentidos florecen pétalos de instintos.
Más colores para un mismo destino.

Entre la inmensidad nacimos.
Aún no sé por qué, pero vinimos.
Hay besos que traen,
Y también los hay aquéllos que encuentran.

Entre infinitas historias caminamos.
Rumbos paralelos tal vez imaginamos.

Las mariposas no duermen
y dicen que vuelan cuando aún llueve.

J.





jueves, 19 de abril de 2012

EsTeLa

Oiga jefe! Ni su nombre le conozco!
Sé el de su agente y el de aquél que manda pa tratar conmigo!
Sé a quien represento, lo dice mi uniforme
Pero me pregunto: alguien me representa?

Limpio su casa y la de al lado.
Barro su pasillo y el de ocho pisos.
Perfumes lavanda ya son mis sentidos
Lavandina sin guantes mis dedos han roído.

Solemne puntualidad - si su majestá!
Pero  por favor seque sus pies antes de entrar
Cuántos trapos me hará pasar?
Usted, a su madre, ha de respetar?

Oiga Don! Vergüenza debería tener!
Sabe? no es eterno el poder.
De administración su título es que é?
Y si...! la miseria la organiza de dié!

Oiga jefe! y si sufro un accidente?
Tres horas de ambulancia y al retrete?
A que clase pertenece su sorete?
Le exijo me conteste!

Si me tropiezo me levanto.
Con o sin cospel lo que es, como debe ser.
Trabajo digno y trato humano
Nada de regalos, retribución justa y buen salario!

Que la servidumbre ya se ha abolido señor!
Garantías y derechos hemos conseguido!
No renunciaré a su ejercicio efectivo
Menos ahora que los he conocido!

Limpio su casa y la de al lado.
Barro su pasillo y el de ocho pisos.
Perfumes lavanda ya son mis sentidos
Lavandina sin guantes mis dedos han roído.

Una sonrisa cuando el reloj da las cinco
No si la espalda está rota y el foco hecho añicos.
Perspicacia laboral rotularán!
Yo y cuantos más los demandarán!
Yo y cuantos más lo lograrán!


J.

domingo, 15 de abril de 2012

Enredados

Amistades siderales.
Volando o cruzando ríos.
Bajo tierra dentro de una montaña.
A flor de piel sonrisa al Sol.
En el aire.
A kilómetros, o a centímetros.
Despiertos, dormidos.
Soñando.
Entretejidos o cocidos.
Cantando, caminando, pensándose.
Viviendo.
Pájaros y leones.
únicos en su especie.
Exploradores.
Poetas y curiosos,
Constructores de libertad.
Inmensos.
Aquí o allá. Aquí.
En la izquierda junto al corazón.
En trance. En un paseo de artes.
En la borra del mate. En el café de una tarde ó en el té de un balcón.
En un beso. En la emoción.
Entretejidos o cocidos.
Buceando, viajando, recorriéndose, amándose.
Creciendo.

J.

domingo, 25 de marzo de 2012

30.000 rayos de Sol y un León.

Abajo eu! abajo!!
Con aquéllas voces solidarias al unísono y sin violencias, se abría la esperanza de un atardecer inolvidable. Inmersos entre la atmósfera reconstruida del lugar y la alegría de a 36 años después encontrarnos juntos, lentamente y disfrutando del momento, todos los alli presentes ibamos tomando asiento en los pastizales, dispuestos a compartir las horas siguientes bajo los rayos del sol en el canto de León.
Quince mil personas. Dos mil quinientas de entre treinta mil en total, desparecidas en ése mismo espacio geográfico tiempo atrás durante la última dictadura militar en 1976 en la Argentina. Hoy, Museo de la memoria "La Perla". Eramos exactamente la mitad. Cifras inimaginables vueltas realidad. Niños y niñas. jóvenes, adultos y ancianos llenos de sueños al igual que aquéllos grandes compañeros.
El desembarco del artista que canta al pueblo y se siente parte de él invita a todos a bailar hasta que se hagan polvos los pies y a marchar hasta el amanecer.
Remeras, carteles y banderas flamean al ritmo del viento y el paisaje de bellas sierras tras bambalinas se fusionan con el recuerdo amargo de lo que fue alguna vez. Lágrimas de dolor y de felicidad, atraviesan el alma siendo la emoción desbordante e imposible de contener.

Hay alguien que bendiga esta hermosa comunión
De los que pensamos parecido
Somos los menos, nunca fuimos los primeros
No matamos ni morimos por ganar
Mas bien estamos vivos por andar
Esperando una piel nueva de este sol
No pretendemos ver el cambio
Sólo haber dejado algo
Sobre el camino andado que pasó
....


Es aquél instante de una perfección tal, que me acerco al oído del compañero del lado y abrazados en la burbuja de un eterno otoño fraternal entre susurros y miradas, comprendemos más de 30.000 razones por las que seguir luchando, por las que creer, por las que vivir y continuar construyendo un ser nuevo. Un mundo nuevo.

30.000 compañeros Presentes,

Ahora y Siempre.
Ahora y Siempre.
Ahora y Siempre.


J.