domingo, 15 de abril de 2012

Enredados

Amistades siderales.
Volando o cruzando ríos.
Bajo tierra dentro de una montaña.
A flor de piel sonrisa al Sol.
En el aire.
A kilómetros, o a centímetros.
Despiertos, dormidos.
Soñando.
Entretejidos o cocidos.
Cantando, caminando, pensándose.
Viviendo.
Pájaros y leones.
únicos en su especie.
Exploradores.
Poetas y curiosos,
Constructores de libertad.
Inmensos.
Aquí o allá. Aquí.
En la izquierda junto al corazón.
En trance. En un paseo de artes.
En la borra del mate. En el café de una tarde ó en el té de un balcón.
En un beso. En la emoción.
Entretejidos o cocidos.
Buceando, viajando, recorriéndose, amándose.
Creciendo.

J.

domingo, 25 de marzo de 2012

30.000 rayos de Sol y un León.

Abajo eu! abajo!!
Con aquéllas voces solidarias al unísono y sin violencias, se abría la esperanza de un atardecer inolvidable. Inmersos entre la atmósfera reconstruida del lugar y la alegría de a 36 años después encontrarnos juntos, lentamente y disfrutando del momento, todos los alli presentes ibamos tomando asiento en los pastizales, dispuestos a compartir las horas siguientes bajo los rayos del sol en el canto de León.
Quince mil personas. Dos mil quinientas de entre treinta mil en total, desparecidas en ése mismo espacio geográfico tiempo atrás durante la última dictadura militar en 1976 en la Argentina. Hoy, Museo de la memoria "La Perla". Eramos exactamente la mitad. Cifras inimaginables vueltas realidad. Niños y niñas. jóvenes, adultos y ancianos llenos de sueños al igual que aquéllos grandes compañeros.
El desembarco del artista que canta al pueblo y se siente parte de él invita a todos a bailar hasta que se hagan polvos los pies y a marchar hasta el amanecer.
Remeras, carteles y banderas flamean al ritmo del viento y el paisaje de bellas sierras tras bambalinas se fusionan con el recuerdo amargo de lo que fue alguna vez. Lágrimas de dolor y de felicidad, atraviesan el alma siendo la emoción desbordante e imposible de contener.

Hay alguien que bendiga esta hermosa comunión
De los que pensamos parecido
Somos los menos, nunca fuimos los primeros
No matamos ni morimos por ganar
Mas bien estamos vivos por andar
Esperando una piel nueva de este sol
No pretendemos ver el cambio
Sólo haber dejado algo
Sobre el camino andado que pasó
....


Es aquél instante de una perfección tal, que me acerco al oído del compañero del lado y abrazados en la burbuja de un eterno otoño fraternal entre susurros y miradas, comprendemos más de 30.000 razones por las que seguir luchando, por las que creer, por las que vivir y continuar construyendo un ser nuevo. Un mundo nuevo.

30.000 compañeros Presentes,

Ahora y Siempre.
Ahora y Siempre.
Ahora y Siempre.


J.   


jueves, 23 de febrero de 2012

Ó HaCeRlaS EstAtUaS!

Llegar a alguna a casa…esta vez la que parece ser la mía. Al menos sus llaves se encuentran en mi bolsillo y en su interior cada detalle describe en cierto sentido, parte de mi ser.
Sin embargo, en el andar rolando entre nuevos y desconocidos destinos, se engrandecen aquéllos contornos que suavemente abrazan la inmensidad de nuestra alma, infinito hogar. Preciso instante donde “alguna casa” es acá ó es allá. Aterrizaje sin idiomas ni mapas y, no obstante, alguien siempre en la terminal. Rostro amigo, sonrisa hermana. Respiro profundo: al fin, en casa, en alguna.
Imagino la vida de los pájaros. Aves corajes; migrantres en esencia . Creadoras de nuevos y pequeños espacios en el mundo. Sobre la copa de un árbol o entre las piedras y el cemento roído de alguna vieja chimenea  de ciudad. 
Observo de pronto éste, mi hogar. Lleno de fotografías y colores que enseñan mi personalidad, los cariños, las ideas. A pesar de ello, el sentimiento es algo así, como de una extraña completitud e in-completitud al mismo tiempo.
Descubro de pronto que habitar es la suma de nuestros caminos andados, de cada paisaje compartido, de cada rincón anhelado dentro de una amistad intensa que enraíza  corazones; también el significado de reconocer que casi nada cabe allí. Es decir,  en “alguna casa”. Como si la vida se tratase de un baúl o un frasco de colores. No. Implica comprender que  aquélla cerradura  tan solo comprende un chiquito e ínfimo aunque infinito universo. Confesar con valentía, que lo que allí reside no es todo, sino sólo un comienzo, o un medio; parte de lo que es, de lo que fué o pretende ser.      

Será y seremos todo cuanto existe allá afuera y acá adentro, sin picaportes ni ataduras?

No necesitamos de cadenas ni celdas decoradas.
- ¿Y qué hacer con tantos llaveros y candados?
Coleccionarlos a falta de llaves.
o hacerlas estatuas! 



J.






martes, 15 de noviembre de 2011

des-pedacito de río.

Suena a melodías que todo lo sanan...Silban en el atardecer los acordes de un horizonte de guitarra.

Mira, sonríe y sin mas canta...cantan.

"...Ríe chinito, se rie... y yo lloro porque el chino se rie sin mi....sopla las cañas sube la montaña, mañana quizás bajará...se hace de día, el Sol lo encandila, los vientos descansan y el chino se amansa....ríe chinito...rie en las noches y achina los ojos morochos mas lindos que vi...mi des-pedacito de río...hasta donde bajarás...?"


Pausas donde la mueca atraviesa las miradas, sostiene a los cuerpos que flotan, armoniza el equilibrio de sentirnos humanos...Está...no sabe donde y sin embargo allí está...están.

El Sol danza como resistiendo en la templanza de otra despedida, no quiere partir a tiempo esta vez...desearía retrasarse una eternidad entre aquélla calidez que ilumina su propio ser...La luna por su parte, espera...en esa distancia conocida ya por ella y los mares trampolea en el vals de sueños que entretejen las estrellas. Balancea al compás sus contornos, se desvanece en la llanura de sus blancos vueltos canción, se siente niña...no hay siglos en su corazón.

Hilos dorados de voces como arpa de ángeles y violines de papel...cercanía de un paraíso escondido y real. Fragancia de un instante desprovisto de perfumes o aromas precedentes. Polifonía de pájaros azules. Sintonía de vivir.



"...Mira la luna, mi niña y se acuna que es larga la noche y claro el camino....mi des-pedacito de río hasta donde bajarás? mi des-pedacito de río...mi des-pedacito de río, hasta donde bajarás...? "


J.

martes, 8 de noviembre de 2011

CaRnAvAl

Arde el suelo bajo sus pies.
Oídos calcinados de ciudad

Los fantasmas que amarran
Descansan en las higueras del olvido.
El agua quema la piel
El aire aún sabe a miel de primavera.

Arde el suelo bajo sus pies.


Caños de escape, humo y ruidos de toser
Árboles y flores resisten dando fe
Hay duraznos a la hora del té.
Atorado está el peaje de carreteras
Incierto destino un sin fronteras.

Toneladas de ladrillos y cemento malgastados
Arde el suelo bajo sus pies.

Arde el suelo bajo sus pies.
Cruje un león o dos o tres en el cuartel
Pero aún así, arde el suelo bajo sus pies.


Cuerdas en ritmos de tambores
Pulsos al compás del corazón
Dejar el alma en el cálido andar,

Y que arda la Tierra,
que la vida es nada o es un Carnaval

J.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Diente de León

En la letra chiquita de la caja de los antibióticos suelen encontrarse muchas cosas; generalmente fechas de caducidad, suministro de pociones, instrucciones de consumo y la firma de quien así nos "garantiza" una pronta recuperación. Me pregunto a menudo cuáles serán los motivos que me obligan a no confiar en ellas. Por momentos he llegado a suponer que tal enigma encuentra sus raíces en mi abuela. ¿Cómo he llegado a semejante conclusión? Pues verás, es sencillo: aquélla maravillosa mujer es una farmacéutica de la vida.

A principios del siglo veinte quienes emprendían la búsqueda por comprender la relación entre la salud y los fármacos así como su utilización a los fines terapéuticos eran llamados "maestros" y se encargaban de la formulación y preparación de los medicamentos. Sin embargo, una genuina vocación de farmacia además de atravesar dichas fronteras, debe ser guiada por una extrema pasión hacia la vida que única y francamente he logrado encontrar en los ojos de una persona : mi abuela.

Al decir de Neruda, vivir implica mucho mas que el simple acto de respirar, y al decir propio, no hay recetas para la felicidad. Hay pasión por ella e infinidad de caminos para hacerla y re-hacerla cotidianamente. Eso también lo aprendí de mi abuela.

Diente de León: Si has de toparte con ésta especie botánica tan especial, frena para observarla y que te observe; abrázala con la mirada y entiende su hermosura. Persuadiendo cualquier tipo de temor y no sin antes pedir por su permiso, sópla luego las espigas que le decoran su sol con amor, como una forma nueva de hacer caricias y flotando en ellas, deséandolo, simplemente anímate a sentir la magia de un diente de león.-

No hay recetas para la felicidad.





J.